Los exámenes de Historia de España de la EVAU


 Desde hace tres años, motivado por la pandemia, al examen de la EVAU en Historia de España se dedican dos días, el primero para los alumnos de ciencias, y el segundo para los de sociales y humanidades. Además, pueden elegir entre las dos opciones en las que se divide la prueba, si las preguntas tienen la misma categoría, ya sea cuestiones breves, fuentes históricas, y tema o comentario de texto. En la edición de este curso, el primer examen para los alumnos de ciencias, si dejamos al margen las cuestiones breves, las preguntas están centradas en dos bloques sólo, el 5º y el 12º. De esta manera nos encontramos una fuente de cada uno de ellos, una tabla con los resultados de las elecciones generales para el Congreso de los Diputados de 1977, y el cuadro de Goya que encabeza este texto. También, en el tema preguntan por el reinado de Fernando VII, y el texto corresponde al discurso del presidente Felipe González en el acto de adhesión de España a la CEE.




En examen para los alumnos de sociales y humanidades es un poco más variado, pues tienen preguntas de cuatro bloques diferentes, 5º, 8º, 11º, y 12º. De esta manera, la primera fuente es una tabla sobre la construcción del ferrocarril, una pregunta clásica en estos exámenes; el tema corresponde a las etapas políticas de la democracia; la segunda fuente es una imagen de una cartilla de racionamiento; y el texto, corresponde al reinado, una vez más de Fernando VII. Por tanto, dicho reinado ha caído en las dos pruebas, una como texto y otra como temas. Igualmente habría que decir de la repetición del bloque 12º, aunque de enunciados diferentes. Un hecho que concuerda con una circunstancia similar en la edición pasada, por lo que podemos destacar la importancia, un tanto excesiva, que en estas últimas ediciones se está dando a los últimos contenidos del programa.

El examen de Historia del Arte de la EVAU


 El examen de Historia del Arte, como ha sido en los últimos años, consta de dos opciones, y cuatro preguntas cada una. En esta edición ha continuado la posibilidad de elegir las preguntas de la misma puntuación entre las dos opciones a causa de la pandemia. En general, la prueba este curso es bastante asequible, escorada hacia los primeros temas del programa. Solamente la imagen de la opción A, y cuyo comentario se puntúa con 2 puntos se refiere a una obra del siglo XIX, en concreto del escultor Auguste Rodin, titulada Los burgueses de Calais. De todas las manera se ha preguntado en la definición de términos por movimientos o técnicas de época contemporánea, además de las preguntas de autores, dos por opción.





En los temas a desarrollar se han elegido entre los más destacados del programa: La arquitectura griega del periodo clásico, y Velázquez. Finalmente, la segunda imagen a comentar, la perteneciente a la opción B, corresponde a una obra arquitectónica del arte español, el exterior de San Martín de Frómista, de estilo románico. Por tanto, observamos la siguiente distribución de los contenidos en las preguntas de dos puntos: dos preguntas sobre arquitectura, una sobre escultura y otra sobre pintura, siendo los estilos y épocas, griega, románico y medieval, pintura barroca, y escultura contemporánea. Entre los autores vemos en cada una de las opciones uno español, Juan de Herrera o José de Churriguera, dos italianos del Renacimiento, Ghiberti y Miguel Ángel. Un escultor clásico Praxíteles y otro medieval, Van der Weiden, y dos contemporáneos por opción, Delacroix y Mondrian por un lado, y por otro, Kandinsky y Le Corbusier. En la definición de términos, igualmente, hay un cierto paralelismo: un estilo medieval, otro de la Edad Moderna, uno del siglo XIX y otro del XX.

Despedida emocional

El martes día 7 los alumnos de mi tutoría hicieron un acto de despedida del curso. Termina para ellos una etapa en su vida, la secundaria obligatoria. Una gran mayoría va a titular y seguirá sus estudios en bachillerato o en Formación Profesional. El grupo se conoce desde el colegio de primaria, sin embargo no ha sido obstáculo para que en estos meses hayan hecho nuevos compañeros, que se han ido incorporando al instituto, o han llegado recientemente de otros países. Algunos intervinieron en este acto de despedida y expresaron las buenas sensaciones que han tenido a lo largo del año juntos. En primer lugar, el tutor había reconocido la personalidad del grupo y el carácter desarrollado en el estudio de la historia contemporánea de este nivel. Será su último año en activo, y les agradece su interés, y afecto este curso, y los precedentes con los que ha compartido la experiencia del aprendizaje. Los historiadores nos ocupamos del pasado para entender el presente y construir un futuro mejor, en decir, tenemos el paso del tiempo siempre en cuenta. Por ello el obsequio que me hicieron entre todos, nunca me hará olvidar esta idea.

El Museo del Prado durante la guerra


 
Las obras maestras del Museo del Prado corrieron graves riesgos de ser destruidas en la Guerra Civil española por los bombardeos de la aviación franquista sobre la capital. Madrid permaneció sitiado desde el otoño de 1936 hasta el final de la contienda. El ejército popular se propuso resistir hasta el final bajo el lema, No pasarán. En un determinado momento, tuvieron que ser trasladadas a Valencia a la vez que el gobierno abandonaba Madrid, ante el riesgo de su pérdida. La película, LA HORA DE LOS VALIENTES, de Antonio Mercero, nos cuenta este episodio, y además una historia de ficción donde un vigilante anarquista, que se sabía la vida de Goya, va a conservar en su casa su Autorretrato con 69 años, que había quedado olvidado entre los escombros del edificio.





El joven vigilante intentará devolverlo a los encargados de la República, pero un intenso bombardeo impedirá que eso ocurra. Le será robado por un falangista infiltrado en el Madrid republicano, para luego volver a recuperarlo. Lo conservará la mayor parte del tiempo en el respaldo de la cuna de su hijo. Finalmente, la guerra termina, y logra devolverlo a las paredes del Museo, por esas fechas de 1939, vacío todavía, después de ser perseguido por las calles, hasta ser fusilado frente al mismo, simulando la pose del personaje principal de otro cuadro del genio aragonés, los Fusilamientos de la Moncloa. De esta manera, la pintura de Goya se convierte en el hilo argumental frente a los horrores de la Guerra Civil. En este sentido, además, nos sirve para aproximarnos a este acontecimiento fundamental de la Historia de España contemporánea.

El arte de Marcel Duchamp


 Marcel Duchamp (1887-1968) es uno de los artistas más influyentes del siglo XX junto a Pablo Picasso, pero en una vertiente diferente. Llega a cuestionar el propio concepto de arte, hasta tal punto que se emparenta con las manifestaciones más radicales de la vanguardia, adelantándose a las corrientes conceptuales que nos encontramos después de la Segunda Guerra Mundial. Su trayectoria se expresa en una constante experimentación, que se inicia con el lienzo, Desnudo bajando una escalera (1912). Una obra que nos informa de su conocimiento del cubismo y del futurismo, en su pretensión del captar el movimiento, una constante que observaremos en su obra. 



Después le podemos inscribir dentro del dadaísmo norteamericano, junto a Francis Picabia y Man Ray.  En ese periodo crea los famosos ready-mades (ya hechos), los objetos manufacturados descontextualizados convertidos, con ironía, en obras de arte. Entre los más famosos tenemos, Fuente, un urinario masculino invertido, firmado como R. Mutt, en el que lo importante era la elección y manipulación de un objeto industrial, que había perdido su finalidad original, para adquirir un sentido artístico polémico. Igual de controvertida es la manipulación de la Gioconda de Leonardo da Vinci. Duchamp pinta bigotes a una reproducción del cuadro. La firma con su nombre y la titula, L.H.O.O.Q, que leído rápidamente en francés, significa, ella tiene el culo caliente



Por otra parte, el afán de experimentación del artista, le llevó a terminar una de sus obras más famosas, el Gran vidrio, titulada, La casada desnudada por sus solteros, donde muestra otra de sus preocupaciones, el erotismo. De hecho, en los años veinte, se inventó un alter ego femenino, al cual llamó Rrose Sélay, cuya lectura fonética en francés significa, el amor es la vida. Con este nombre firmaría muchas obras y fotografías. De esta manera, el arte actual nos ofrece intervenciones polémicas, muy provocativas, que sorprenden al espectador más identificado con el arte académico. Sin embargo, esta nueva estética, tan ligada al valor del proceso creativo, le debe mucho a la obra y concepciones artísticas de Marcel Duchamp.

Reporteros de la Historia

Durante el tercer trimestre, los alumnos de 4º han profundizado en la Segunda Guerra Mundial realizando un periódico. Tenían que elaborar la primera página y dos más sobre un tema de ese periodo o varios asuntos tratados como noticias. De esa manera, se convertían en auténticos reporteros, en este caso del pasado, que traemos al presente. Convertimos la historia en actualidad, y revolorizamos sus enseñanzas, que nos pueden servir para iluminar problemas que se repiten a través del tiempo.

Tarea especial. Guernica


 Estos días vivimos la actualidad de la guerra en Ucrania, donde día tras día vemos las imágenes de los bombardeos de la artillería rusa contra las ciudades y los civiles indefensos. El presidente de esta noble nación llamó a la resistencia contra un invasor mucho más fuerte y armado. En las palabras que dirigió al parlamento español por videoconferencia, recordó la destrucción de la ciudad vasca por la Legión Cóndor en abril de 1937. En numerosos foros, igualmente, se ha comparado esa contienda con lo que está padeciendo Ucrania, por eso el conjunto de tareas que vamos a realizar dentro del aula hasta final del curso se llamarán GUERNICA, en honor de aquel acontecimiento, y al cuadro que simboliza el horror de la guerra.




Este último conjunto de tareas supone estudiar brevemente la historia española contemporánea, especialmente, el periodo, todavía muy influyente hoy en día, de la Segunda República y la Guerra Civil. Supondrá la visualización de vídeos explicativos, el debate en clase sobre distintos temas suscitados, la elaboración de un dossier de contenidos, el análisis de una película ambientada en la época, y la actividad de copiar el cuadro, en grupo o individualmente, para luego ser expuesto. Nos acercaremos, por tanto, al trazo y a la tonalidad misma del lienzo, a su simbolismo, ideado, en su momento, por Pablo Picasso, y fotografiado por Dora Maar.

Cine e historia medieval: El hombre del norte


 
La película, EL HOMBRE DEL NORTE, escrita y dirigida por Robert Eggers, está ambienta en el siglo IX, en los países nórdicos. Primero en Noruega, y luego en Islandia, donde se desarrolla la mayor parte del tiempo. Por aquella época, se vivía en Europa, la invasión de distintos pueblos, entre los que se encontraban los vikingos. Hacía poco que había terminado el glorioso reinado de Carlomagno, que había intentado recuperar el imperio romano. La invasiones violentas de los vikingos que asolaban las costas en busca de riquezas y esclavos, trajeron la inseguridad de las vías de comunicación, y provocaron el surgimiento del Feudalismo, una nueva organización política, social y económica, propia de la Alta Edad Media, y que responde a la debilidad del poder de los reyes frente a los nobles guerreros que se hacen con el poder en su propio territorio.




Los pueblos nórdicos, sumamente violentos, entre los que se encontraban los vikingos, tienen una tradición antigua diferente a la grecolatina. La película nos ayuda a comprender dicha tradición que está vinculada con la naturaleza, y que tiene como padre de los dioses a Odín, y al paraíso, el Valhala, lugar de reposo de aquellos guerreros que habían alcanzado la gloria. Los dioses establecen el destino de los seres humanos, sobre todo de los reyes y sus príncipes, como el protagonista, que vio cómo asesinaron a su padre rey de Noruega, para hacerse con el trono. El deseará toda su vida vengar esa muerte, y la infidelidad de su madre. Hecho que calmará la rabia con la que vivió siempre, y que le hará reencontrarse con su pasado, y alcanzar, con la guerra, el destino que tenía encomendado, a pesar de la opción de ser feliz, en un nuevo reino, y formar parte del árbol sagrado de los reyes con su nueva descendencia.

El crecimiento de la población española en 2021


La prensa ha dado cuenta de los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística referidos a 2021. La población española vuelve a aumentar tras el efecto negativo de la pandemia. El aumento ha sido en 50.490 personas, un 0,1%. Este aumento reducido nos informa, a su vez, que existe una brecha entre la población española, que desciende, y la extranjera, cuyo aumento es de 1,3%, y compensa el descenso de la primera. Por tanto, el escaso aumento se debe a un saldo migratorio positivo, por el que España alcanza los 47.435.597 habitantes, el mayor número de la historia.

La comunidad más poblada es Andalucía con un total de 8.494.000 personas, seguida de Cataluña, 7,7 millones, y Madrid, 6,7 millones. El número de residentes extranjeros ha rebasado, por primera ves, los cinco millones y medio. De ellos, la mayor subida se da en aquellos procedentes de países extracomunitarios, siendo Marruecos, seguido por Colombia, los principales lugares de origen de los llegados. Crece, por otra parte, el número de residentes de la antigua Unión Europea, sobre todo de británicos e italianos. Estos últimos tienen como objetivo de su elección el retiro y el descanso, mientras los primeros buscan trabajar. 

El estilo de Picasso


 Pablo Picasso fue un artista genial, muy influyente en el desarrollo del arte contemporáneo del siglo XX. Su enorme talento supo absorber numerosas influencias para crear una perspectiva singular en la pintura. Arte y vida, la suya propia y la de su tiempo, confluyen igualmente en su mirada. Podemos hablar de un estilo personal independiente y libre que cambia con el tiempo. Tiene presente a los pintores del pasado, pues su padre era profesor de dibujo, y estuvo matriculado en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, muy cerca del Museo del Prado. Ese espíritu libre, le llevó a recibir las influencias de la nueva pintura que se desarrollaba en París, el centro artístico del momento, donde se fraguaban las vanguardias.




El primer estilo del artista de define por la tonalidad, primero azul de los cuadros, con temas tristes, que representan a mendigos y enfermos, entre 1900 y 1904, cuando cambia, seguidamente a la tonalidad rosa, con temas melancólicos relacionados con el circo. Picasso siempre mostró un portentoso dibujo, preciso en los detalles y creador de las formas. Este talento se observa en estas manifestaciones iniciales. Pero su desafío en el lenguaje pictórico fue con la creación del cubismo, uno de los movimientos vanguardistas más importantes de la primera mitad del siglo XX. Un movimiento que hunde sus raíces en la obra de Paul Cézanne y en la escultura ibérica y africana. El cuadro, Las señoritas de Aviñón (1907), concretaron diferentes experimentaciones en el nuevo estilo que rompe con la representación del espacio tridimensional de planos de color quebrados en ángulos agudos.




El artista desarrolló el cubismo propiamente dicho entre 1908 y 1916, primero el llamado analítico, de colores apagados y tonos ocres, verdes y grises, donde la representación de figuras estáticas y bodegones se descompone en una maraña de líneas y planos; luego el sintético, a partir de 1912, caracterizado por figuras de color uniforme y contornos geométricos. Además, la pintura se combina, con papeles pintados y otros objetos. Aparecen como temas instrumentos musicales, naturalezas muertas y retratos. Después de 1917, Picasso consolidará un estilo cubista menos constructivo, y creará obras como los Tres Músicos, sin embargo, un viaje realizado a Italia, y el contacto con los ballets rusos, le inspirarán una fase clásica de su pintura, que evolucionará entre 1923 y 1925. 




A finales de los años veinte y a lo largo de los años treinta, cuando Europa vive momentos dramáticos por la crisis económica y política por el avance del totalitarismo fascista, se encontrará próximo al movimiento surrealista. Su estilo se vuelve más expresionista, para representar el dramatismo de la época. La obra capital será Guernica (1937), una pintura comprometida con la Segunda Republica española, que se ve violentada por los avances de la sublevación militar en la Guerra Civil, que denuncia el horror ejercido sobre la población civil. Tras la guerra mundial, la temática se hizo más desenfadada y optimista, e hizo versiones de pintores clásicos como en Las meninas de Velázquez. Una auténtica manifestación de la alegría de vivir a través de la pintura.

Las imágenes de Auschwitz


 La Casa Sefarad-Israel de Madrid muestra la exposición, SEEING AUSCHWITZ, organizada por Musealia en colaboración con el Museo Estatal Auschwitz-Birkenau, y la UNESCO, sobre las fotografías e imágenes conservadas del famoso campo de concentración y exterminio. Una extensa red de ferrocarriles entrelazaba toda Europa para transportar a los prisioneros judíos. El avance de la guerra, principalmente del frente oriental, obligó a abandonar los lugares de exterminio. Los nazis tuvieron la intención de borrar todas las pruebas del genocidio, pero no les dio tiempo de deshacerse de las propias infraestructuras creadas, como de todos los documentos escritos y gráficos. Muchos prisioneros fueron abandonados, otros obligados a realizar penosas marchas hacia otros lugares no menos crueles que Auschwitz.




Se han conservado muy pocas imágenes fotográficas y dibujadas de Auschwitz, el mayor centro de exterminio de la humanidad. Las que se tienen fueron encontradas de manera casual. El principal lote corresponde al álbum formado por unas 200 fotografías que documentan la llegada y la selección entre mayo y junio de 1944 de judíos húngaros. Constituyó una prueba fundamental para probar los crímenes de guerra. Fue encontrado por Lili Jacob, ex prisionera de Auschwitz de 19 años, en un armario de un barracón de la SS en otro campo lejos de allí, cuando fue liberado por los aliados. La muestra nos enseña a mirar esas fotos realizadas por los verdugos, que consideraban a los recién llegados como una masa a la que esperaba la muerte en su mayoría, sobre todo aquellos que se encontraban en el bosque de abedules en Birkenau, donde se puede observar a un niño que le entrega una flor a otro, sin saber que al lado está la cámara de gas y los hornos crematorios asociados.




No se conservan apenas fotografías de los actos de mayor violencia en las cámaras de gas y los crematorios. Fueron los Sonderkommando, los judíos que trabajaban en esas instalaciones los que se hicieron con una cámara fotográfica, y  asumiendo muchos riesgos, tomaron imágenes semiescondidos tras una puerta abierta de un crematorio, de esas escenas de mayor crudeza. Igualmente, de este grupo, se han conservado dibujos que fueron escondidos en una botella, y otros realizados, tras la liberación. El testimonio verbal de los supervivientes lo muestra la exposición en vídeo. Otro grupo de fotografías son de identificación, y fueron de aquellos judíos destinados al trabajo esclavo. Se conservan miles, a pesar de las destrucciones que hicieron la SS.




Los aliados conocían la existencia de Auschwitz, pues así se los habían comunicado prisioneros que lograron escapar. Los aviones de reconocimiento y bombardeo tomaron fotografías aéreas precisas de sus instalaciones, pero prefirieron destruir las fábricas próximas ante el riesgo que suponía para las victimas. La exposición también incluye aquellas imágenes que llevaban los prisioneros en sus pertenencias, las mayoría referidas a judíos polacos. Igualmente, de los miembros de la SS y los servicios de administración del campo en sus ratos de ocio, que nos hacen reflexionar sobre la naturaleza humana. Finalmente, termina la exposición con imágenes de vídeo de otros genocidios después de Auschwitz, como el de Ruanda o Srebrenica, con textos de escritores que sufrieron la experiencia dramática como Primo Levi o Elie Wiesel. La visita, por tanto, es un recorrido preciso, no extenso, pero significativo del Holocausto judío.

Clase en el Museo del Prado


Ayer viernes realizamos una visita al Museo del Prado. Hemos aprovechado que el grupo de Historia del Arte de 2º Bachillerato tiene pocos alumnos. No hay nada mejor para nuestra materia que poder contemplar las obras maestras de la pintura española e internacional del museo madrileño. El recorrido podría resultar muy extenso, pero lo concretamos, partiendo del Greco, con un trayecto por la pintura barroca española, desde Francisco Ribalta hasta Murillo, pasando por Ribera, Zurbarán, Alonso Cano, y sobre todo nuestro Diego Velázquez. Fue muy rápida la observación de la escuela madrileña del siglo XVII, los pintores de bodegones y de flores de la misma época. Antes de terminar con el estilo barroco, no nos olvidamos de las obras maestras de Rubens, un pintor muy vinculado a nuestro Siglo de Oro.




La última parte de la visita la centramos en Goya, toda su extensa obra que exhibe el museo, salvo los cartones para tapices. Nos pareció muy adecuado que sus cuadros de historia estuvieran junto a las pinturas del mismo tema del siglo XIX, seguidas de las famosas Pinturas Negras. Podríamos haber continuado la visita viendo las obras maestras de otras escuelas y estilos, pero ya el recorrido había sido extenso. De todas maneras, no nos fuimos sin contemplar las pinturas del Bosco, con su extraordinaria originalidad.
 

El Colegio Madrid en Ciudad de México


En las últimas semanas hemos llevado a cabo el estudio de la Segunda República y la Guerra Civil. El nuevo periodo nació con la esperanzas puestas en la modernización de nuestro país, tras la dictadura de Primo de Rivera. Un amplio programa de reformas se llevaron acabo en los dos primeros años de mandato de la coalición republicano-socialista. Entre ellas destacó la reforma educativa, que pretendía aquello que echaron en falta los regeneracionistas desde principios del siglo XX, la mejora de la educación del pueblo, esencial para el desarrollo de la nación a todos los niveles. Durante la República se construyeron miles de escuelas y se formaron muchos más maestros, para incorporarse a los centros educativos a lo largo del territorio. La educación debería ser un derecho universal, laica y gratuita, donde se empleasen los métodos pedagógicos más innovadores del momento. Constituyó uno de sus logros más destacados.




La Guerra Civil frustró este proyecto. Numerosos maestros fueron asesinados y otros depurados por el nuevo régimen dictatorial. Sin embargo, fuera de España, el gobierno en el exilio de la Segunda República fundó centros educativos en México para formar a los niños provenientes de la contienda bélica. De esta manera, un grupo de maestros y directivos continuaron la labor educativa republicana. El Colegio Madrid es uno de aquellos centros que se fundó en 1941 en Ciudad de México, para impartir clases de primaria. Lo integraban esos docentes y planificadores, que fueron acogidos generosamente por el régimen de Lázaro Cárdenas. Como nos informa el mismo centro: El proyecto pedagógico del Colegio Madrid se basó en los valores republicanos de justicia, equidad y democracia y tuvo como antecedentes directos las ideas de la Escuela Nueva, así como la Institución Libre de Enseñanza y el Instituto Escuela, centros emblemáticos de finales del siglo XIX y principios del XX en España.




El Colegio Madrid, posteriormente, se fue adaptando a los nuevos tiempos, ampliando los niveles hasta llegar al Bachillerato. En 1973, ante la inminencia del fin del gobierno republicano español, y del exilio, se convirtió en una Asociación Civil sin ánimo de lucro, cuyo único objetivo es el de preservar su obra educativa y cultural. Hoy el Colegio Madrid está integrado en la red de Centros españoles en el exterior, e imparte sus títulos oficiales. (A la memoria del maestro José Gil Ruíz).

Sensibilidad contemporánea


Los alumnos de 2º Bachillerato van a estudiar el arte de la edad contemporánea mediante la realización de trabajos individuales según los principales movimientos y artistas. Se agrupan bajo la denominación, SENSIBILIDAD CONTEMPORÁNEA, y constituyen el trabajo fin de curso. Trabajaremos, por tanto, de forma conjunta los contenidos de este periodo histórico, para luego ser expuestos en clase. En primer lugar tratarán la pintura romántica y realista, seguida de la impresionista y postimpresionista. No terminaremos el siglo XIX para tratar la arquitectura del hierro y la modernista, sin olvidar la Escuela de Chicago. En el siglo XX nos interesaremos por los movimientos de vanguardia. Primero el Cubismo, luego el Fauvismo, Expresionismo, Dadaismo, y el Surreralismo. También la arquitectura del Movimiento Moderno. Habremos sentado las bases para el estudio del arte de nuestros días.

La Europa del totalitarismo


 
Hoy la guerra se ha desatado de nuevo en Europa. Las pretensiones expansionistas de Rusia han provocado la invasión de Ucrania. Se enfrenta la democracia contra la autocracia. Es un enfrentamiento desigual, de un gigante muy armado, contra un país cuya fuerza principal son sus ciudadanos que han decidido luchar contra la dominación injusta. En las semanas que llevamos de guerra la artillería rusa destruye implacable las ciudades ucranianas mientras millones de refugiados huyen tras las fronteras de la Unión Europea. La historia nos enseña que el objetivo de los dictadores es satisfacer sus ansias nacionalistas de dominación, un difícil ideal que sólo está en sus mentes. La consecuencia es una guerra inevitable para quien la propone, y muy complicada de evitar para el resto. 




La Segunda Guerra Mundial, El Holocausto judío, las numerosas víctimas de las armas y del genocidio, se produjeron por la guerra provocada por los dictadores de ideología totalitaria, principalmente por la Alemania nazi. Este choque descomunal de dictadores e ideologías, las democracias liberales y el comunismo contra el fascismo, se fue preparando en los años treinta, cuando empezaron a sonar los tambores de guerra, y mostraban su verdadero rostro contra la población, primero en sus naciones, y luego, fuera de sus fronteras. Hemos iniciado el estudio de este periodo clave de la historia, analizando las causas de su surgimiento; posteriormente, los elementos esenciales de su ideología; cómo llegaron a triunfar en sus países, para luego mostrar sus penosas consecuencias.




Para introducir el tema me he ayudado de la película estadounidense, EL GRAN DICTADOR, de Charles Chaplin, que satiriza la Alemania nazi. Fue estrenada en 1940 cuando la Segunda Guerra Mundial apenas había comenzado. Chaplin interpreta dos papeles en la que es su primera película sonora, un barbero judío y al dictador de Tomania, Hynkel. De esta forma, condena el fascismo, el antisemitismo y todas las dictaduras. A aquellos personajes, que investidos de un poder absoluto, tienen la pretensión de dominar el mundo a través de la violencia.

La mirada postimpresionista


 La pintura occidental da un salto cualitativo con el llamado postimpresionismo a finales del siglo XIX. Dos pintores franceses y uno holandés, van a sentar las bases de la pintura de vanguardia de principios del siglo XX. Fueron incomprendidos en su tiempo, apenas vendieron sus cuadros o no lo hicieron. Solo tuvieron fama al final de su vida o cuando habían ya muerto. Luego el mundo artístico descubrió su portentosa influencia. El Cubismo, el Fauvismo, el expresionismo, mostraron su deuda con Paul Cézanne, Vicent van Gogh y Paul Gauguin. Aportaron una mirada nueva a la pintura, la del propio artista, que no pretende la representación fiel de la naturaleza, cada uno a su manera o estilo. El pintor representa la subjetiva reflexión artística del mundo objetivo, a través de una peculiar aplicación del color.




Uno de los más influyentes, sobre todo al final de su vida, fue Paul Cézanne. En obras como Los jugadores de cartas, o La montaña de Sainte-Victoire, exhibe un estilo alejado del impresionismo. La pincelada tiende a crear manchas uniformes y yuxtapuestas, figuras geométricas elementales para representar la realidad. La rápida aplicación de la pincelada impresionista para captar los efectos de luz, que configurasen el objeto, se ha sustituido por un trabajo más concienzudo, estímulo de la reflexión.



Van Gogh valora en la pintura la expresión de sus sentimientos y pasiones, para representar temas con un carácter simbólico de raíz religiosa. Dos años antes de su muerte, en 1888, se trasladó a Arlés, para recuperarse de su enfermedad mental. Allí realizó los cuadros más importantes que han ejercido mayor influencia posterior. Llama mucho la atención la calidad del color de su paleta y la expresión con pinceladas anchas y espesas, a modo de autoexpresión, de los cada vez más tormentosos pensamientos. Obras maestras de este periodo son, El dormitorio en Arles (1888), y La noche estrellada (1889).



Paul Guguin es hoy de los artistas más valorados por el mercado y los aficionados al arte. Sus cuadros que han salido a subasta se encuentran entre los más caros, como en otro tiempo lo fueron los de Van Gogh. En España podemos disfrutar, no sin dificultades, del famoso Mata Múa, perteneciente a la Colección Carmen Thyssen, una de sus obras sin duda más valiosas. Atrae mucho de este cuadro, y otras similares de su mano, la visión idílica, como exaltación del primitivismo indígena de Tahití. Expresa la felicidad vital y espiritual de las mujeres indígenas en comunión con la naturaleza, Una naturaleza representada con unos colores no percibidos de manera objetiva, sino por la interpretación simbólica del artista. Su estilo procedente del llamado cloisonné, practicado por el artista, Emile Bernard, y evolucionado en su trayectoria, será muy influyente en el fovismo de Matisse y el expresionismo alemán.


El árbol genealógico del ser humano


 En el mes de febrero se ha publicado una investigación fundamental en la revista Science, que reconstruye el mayor árbol genealógico de la historia, pues representa a todos los humanos vivos del planeta. Este complejísimo mapa nos lleva hasta el origen de nuestros antepasados remotos. Lo han llevado a cabo investigadores en EEUU y el Reino Unido a partir de un detallado análisis genético que compara el que presentan 3.602 personas actuales que viven en más de 200 lugares, así como la secuencia de tres neandertales, la familia completa de un Homo sapiens, que vivió hace 4.600 años, además de 3.589 genomas antiguos. Supone, por tanto, el mayor árbol familiar de los humanos. 


Por otra parte describe el origen y expansión por el mundo de nuestra especie. Una especie que salió de África hace 72.000 años, unas 2.400 generaciones. Nosotros descendemos del grupo de sapiens que vivió en el Noreste de ese continente, cuyos linajes más antiguos tienen como centro, a su vez, el noreste de Sudán. Demuestra además que estamos emparentados con especies extintas como los neandertales y los denisovanos. Las conclusiones de este estudio científico coinciden con los hallazgos arqueológicos, a pesar que es un estudio parcial, porque una imagen completa de todos los seres humanos vivos y el de todos los que vivieron, sumarían unos 124.000 millones de individuos. Constituye un primer paso para mostrar el recorrido de nuestros ancestros por nuestro planeta.

Los inicios de la Revolución Rusa


Desde el inicio del siglo XX, se produce un proceso de descomposición del régimen zarista. Las pretensiones de mantenerse en el poder sin hacer apenas reformas que mejorasen la situación de la mayoría de la población empobrecida por los afanes imperialistas de la monarquía autoritaria, provocaron una creciente oposición de todas las fuerzas políticas, desde los liberales que propugnaban un cambio hacia una monarquía constitucional, hasta los socialistas marxistas y revolucionarios. La derrota rusa frente a los japoneses, fue la chispa que incendiaron las protestas frente al Palacio de Invierno. La población no podía aguantar más una situación de vida tan penosa, ni los mismos soldados que ponían en práctica los ideales de grandeza del régimen. En 1905, fruto de esas protestas, se produjo el llamado Domingo Sangriento, por los manifestantes muertos a los disparos de las fuerzas represivas. A pesar de esto, germinaron los deseos de un cambio revolucionario del sistema político ruso con el creación de las asambleas de obreros y campesinos llamadas soviet. Además el zar, a través de Manifiesto Imperial, se dotaba de una duma o parlamento, elegido por sufragio universal.




Para ilustrar este momento de los inicios de la Revolución Rusa, hemos visualizado la película, El acorazado Potemkin, dirigida por Sergei Eisenstein, y basada en un hecho real, la rebelión de este buque de la armada en 1905. Una película que narra las causas del mismo. El trato humillante de los oficiales contra los marineros, que son alimentados con carne podrida. Cuando iban a ser fusilados por sus protestas, comienza el motín, que pone al mando de la tropa, que hasta ese momento había sido despreciado por los oficiales, este poderoso buque. Estos acontecimientos se difunden por la ciudad de Odessa, al exponer el cuerpo muerte de uno de los principales líderes de la rebelión. Sin embargo, el ejército de la ciudad, en un momento de exaltación heroica del suceso, dispara a la multitud concentrada. Se produce la famosa secuencia de la matanza en la larga escalinata, donde el ejército dispara contra mujeres y niños. Desde el mar, el acorazado apoya a los manifestantes bombardeando los edificios con los símbolos del zar. Finalmente la flota que ha llegado de madrugada para doblegar al acorazado, de une a la rebelión contra el gobierno injusto.
 

Cartas desde el frente


 Acabamos de estudiar la Primera Guerra Mundial, un conflicto sangriento con millones de muertos y heridos. Sabemos por las cartas y postales que escribían los soldados y el cuerpo médico de la dureza de día a día en las trincheras. Un conjunto numeroso se conservan hoy en los archivos de los países contendientes, especialmente de los aliados. Era el principal medio de comunicación con las familias de los soldados. Aunque muchas de ellas fueron censuradas, no dejaron de describir los aspectos más duros a los que se les sometía. Además, muchas fueron despedidas ante el peligro inminente de una ofensiva o un contrataque enemigo. Las mujeres en la retaguardia esperaban el regreso de sus hijos o parejas. Una poderosa incertidumbre sobre el futuro se lee en muchas ocasiones.



Los alumnos de 4º se han querido poner en la piel, según distintos roles, de soldados, médicos, enfermeras que participaron en la contienda. Han consultado copias de originales traducidos para poder llevar a efecto esta tarea de escribir una misiva a sus padres o hermanos como despedida. De esta manera, han podido revivir, por lo menos, en parte, aquellos sentimientos que jóvenes como ellos vivieron hace más de cien años. También la sinrazón de la violencia bélica, que por muchos ideales nacionalistas e imperialistas, no merecen destruir la paz.

La crisis del liberalismo de entreguerras


El fin de la Primera Guerra Mundial supuso un punto de inflexión decisivo para la historia de Europa. Los países beligerantes se fueron recuperando de las heridas de la contienda. Se ampliaron los derechos individuales entre los que se encontraba la ampliación del sufragio a las mujeres. El sistema parlamentario y pluripartidista era el más común en nuestro continente. Un clima de prosperidad y optimismo se mostró en los llamados Felices Años Veinte. Sin embargo, era necesario afrontar con las reformas oportunas los nuevos desafíos que iban surgiendo. Entre ellos, la creciente desigualdad económica entre la población que había provocado el desarrollo capitalista. Las masas obreras y campesinas estaban insatisfechas ante el desigual reparto de la riqueza. La Revolución soviética de 1917 era un ejemplo para solucionar los problemas.



Ante la creciente conflictividad social y la ineficiencia económica propia de algunos países, el sistema político liberal, tuvo que realizar un esfuerzo extra para afrontar los nuevos tiempos. La mayoría de los países no disponían de una organización política sólida, y abrazaron soluciones dictatoriales nacionalistas de derechas entre los años 1922 y 1939, que se incrementarían con la Gran Depresión mundial. La clase burguesa y media quería que un Estado fuerte impusiese disciplina y cohesión nacional, mientras las clases bajas encontraban la solución en la revolución. La democracia liberal, por tanto, solo subsistió en las naciones con más tradición. Las demás en vez de profundizar en las reformas políticas que mejorasen la vida de los ciudadanos recurrieron a la solución autoritaria, e incluso al fascismo y al nazismo con la creencia que era el único modo de preservarlo, cuando implicaba su destrucción a medio plazo.



Uno de esto países que en los años veinte abrazó un régimen dictatorial, fue España, cuando el rey Alfonso XIII, en vez de encabezar la reforma del régimen de la Restauración, ya deteriorado tras la larga vigencia de la constitución de 1876, recurrió, ante los crecientes problemas políticos y sociales, al nombrar como presidente al capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, tras el pronunciamiento militar contra el gobierno constitucional el 13 de septiembre de 1923. Quedó en evidencia que el viejo régimen no podía afrontar problemas tan graves como la crisis marroquí sin una actuación conjunta y responsable de las fuerzas políticas que implicase a toda la nación. Sería la primera etapa en una evolución que volvería a aparecer en 1936.

La imagen del pasado coloreada


 Sabemos de la importancia de la imagen fotográfica para el conocimiento histórico del pasado. La gran mayoría de las imágenes desde finales del siglo XIX hasta avanzado el siglo XX, fueron realizadas en blanco y negro. En conjunto, son fotografías periodísticas y documentales, además de simples retratos. Hoy está de moda restaurar dichas imágenes dotándolas de color. Supone un valor añadido a la fotografía, pues nos permite viajar al pasado sin los obstáculos de distancia e irrealidad que proporciona el blanco y negro, para comprenderlo mejor, al percibirlo más próximo a la realidad de lo que fue la imagen captada por una cámara en blanco y negro. Las redes sociales y las publicaciones dan cuenta de este afán de transformar imágenes en blanco y negro del pasado, del lejano y el reciente. 




La calidad artística de muchos fotógrafos pioneros que desarrollaron su labor en momentos clave de nuestra historia contemporánea como los periodos de la Segunda República, la Guerra Civil, o el mismo franquismo, ven revalorizado su trabajo en la actualidad por la labor restauradora de los artistas y diseñadores que hacen un esfuerzo en aproximarnos sucesos clave de la Historia de España. Una representante de ellos es Tina Paterson, alias de David Rodríguez, que se ha centrado desde 2018, en colorear fotografía de nuestro pasado. Ha tomado para ello, ejemplos ya conocidos que están en archivos o colecciones, o también perdidos, y que han sido digitalizados recientemente. El resultado es espléndido para cualquier aficionado a la historia del medio, y al estudio del pasado, por las numerosas ventajas de percepción del mismo.




Por otra parte, no podemos pasar por alto que dicho fenómeno lo encontramos, también desde tiempo atrás, y ahora, de forma más intensa en la imagen cinematográfica, particularmente de carácter documental. No me refiero al cine que si podría tener detractores, pues supone una alteración sustancial de una obra de arte. Así, se han llevado a la restauración en color de imágenes significativas de la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, aunque en la actualidad, ya se pueden encontrar, incluso, las pequeñas películas realizadas por los inventores del medio. Igualmente se observa documentos grabados por la televisión en blanco y negro de artistas de la música de la segunda mitad del siglo XX, que hoy cobran vida en color, para hacerlos accesibles al usuario de las redes sociales.

Oligarquía y caciquismo


 A finales del siglo XIX, se produjo la llamada crisis del 98, a causa de la pérdida de las últimas colonias que poseía España en América y Asia, tras la derrota en la guerra hispanoestadounidense de ese año. Tras este descalabro, surgió, como consecuencia, la necesidad de abordar el deterioro del sistema político, los problemas sociales del momento, y la modernización del país. Este replanteamiento llevado a cabo por intelectuales y políticos, se llamó regeneracionismo. Una nueva forma de sacar a España de la situación de atraso en la que se encontraba, y que fue abordada en los años sucesivos desde el poder. También por intelectuales como Joaquín Costa que perteneció a la Institución Libre de Enseñanza, y a distintas academias donde desarrolló una importante labor como jurista, político, historiador, y economista.




Joaquín Costa publicó en 1901 uno de sus libros más relevantes, Oligarquía y caciquismo, donde diagnosticaba los defectos más importantes del sistema de la Restauración. Un texto de este clásico de la política del momento, nos ha permitido abordar los problemas más significativos de su funcionamiento. Sobre todo, cuando nos afirma que era un régimen oligárquico, no parlamentario, donde las instituciones, más que moderar, le servían. Los vicios y corruptelas no serían la excepción del mismo, sino la regla, fundamento esencial de su particularidad. Por otra parte, los oligarcas y caciques forman un cuerpo extraño, ajeno a la Nación. Por lo tanto, no son una clase directora o gobernante, perteneciente a partidos políticos. Una ideas que nos han hecho reflexionar desde el punto de vista histórico. Permiten extraer una enseñanza fundamental para comprender el presente.

Pissarro y el Holocausto


 La historia del arte y la contemporánea se entremezclan en muchos casos, ambas van de la mano como en otras épocas del pasado. Según se producen obras pictóricas o escultóricas y los artistas insertos en la sociedad del momento a través de los clientes. Después con su intercambio, según pasan los años. La pintura, Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia es obra de Camille Pissarro, pintor impresionista, en 1897. Pertenece a su última época cuando se trasladó por motivos de salud a Paris desde el campo. Este cuadro muestra la técnica impresionista al captar con pinceladas cortas los efectos de un día de lluvia sobre las calles. Tiene un punto de vista elevado, que él observa desde la habitación del hotel donde reside por aquellos años. La reforma urbana del barón Haussman había abierto grandes avenidas en la capital francesa. Desde la place du Theatre Français se contempla una profunda perspectiva donde los coches y paseantes pierden nitidez cuando todavía no había dejado de llover.




La obra se exhibe en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, es decir pertenece al Estado español que lo compró junto al resto de la colección del barón en 1993. Pero la polémica ha surgido desde hace más de veinte años cuando la familia Cassirer reclamó su devolución a pesar que fue adquirida legítimamente en una galería de Nueva York en 1976. El problema está que fue un cuadro que  su antigua propietaria, Lilly Cassirer en 1939 tuvo que malvender a un marchante nazi para obtener un visado de salida de Alemania para huir de la muerte. Luego tras su posterior venta, fue requisada por la Gestapo. Sabemos del afán expoliador de obras de arte de los nazis por toda Europa, que provocó que muchas obras desaparecieran o cambiaran de manos tras la guerra. Entre ellas se encontraron, especialmente, las de coleccionistas judíos.




Los dos procesos que se han realizado hasta la fecha en EEUU han dado la razón, según las leyes españolas, al museo como propietario legítimo, cuando se sabe que la antigua propietaria ya fue indemnizada por el Gobierno alemán por el valor que tenía el cuadro en 1958. Todo volvió a empezar cuando uno de los descendientes descubrió que se conservaba y reclamó su devolución. Este mes de enero saltó la noticia que se ha celebrado una vista ante el tribunal Supremo de EEUU que debe decidir si se aplican las leyes federales de ese país, que dan la razón a la familia, a pesar de todos los avatares posteriores del cuadro, que el museo ha publicado en una nota de prensa. Esperemos que la resolución judicial apoye la postura del Estado español, y podamos seguir conservándolo en Madrid.